Sony ULT Wear: cuando más grave no significa mejor sonido

Sony ULT Wear análisis

Los Sony ULT Wear llegan con una promesa clara: graves más potentes, sonido espectacular y una experiencia pensada para quienes quieren impacto. El problema es que esa idea se lleva tan lejos que acaba convirtiéndose en su mayor defecto.

Sony llama a esto ULT Power Sound, pero en la práctica la sensación es mucho menos elegante: una apuesta exagerada por los graves que termina emborronando el sonido, tapando frecuencias y dejando una experiencia bastante pobre si buscas algo mínimamente equilibrado.

No estamos ante unos auriculares simplemente “con muchos bajos”. Estamos ante unos auriculares donde el grave parece haberse comido el resto del producto.

Diseño correcto, pero lejos de lo mejor de Sony

En construcción no son un desastre, pero tampoco transmiten la calidad que uno podría esperar de Sony. El plástico se nota más endeble que en otros modelos de la marca y la sensación general no está al nivel de auriculares Sony anteriores.

Las almohadillas son mullidas, las copas rotan y se pueden llevar al cuello con cierta comodidad. Pero la diadema es algo estrecha y, tras un rato de uso, pueden llegar a apretar más de la cuenta.

Tienen conexión USB-C, entrada jack de 3,5 mm, controles físicos, panel táctil y el botón ULT. Sobre el papel suena completo. En la práctica, muchas de esas funciones no compensan el problema principal: el sonido.

Cancelación de ruido aceptable, pero no salva el conjunto

La cancelación de ruido es de lo poco que se puede salvar. Funciona correctamente, no introduce un ruido molesto evidente y cumple de forma decente para uso diario.

Pero tampoco es la mejor cancelación de Sony. Simplemente está bien. Y cuando el apartado sonoro falla tanto, que la cancelación sea aceptable no basta para justificar el producto.

La batería tampoco cumple de forma tan brillante como promete la marca. Con cancelación activa y modo ULT, la autonomía baja de forma clara. No es inutilizable, pero queda lejos de ser un punto realmente impresionante.

El modo ULT: la gran patochada

El botón ULT debería ser el gran reclamo de estos auriculares. En teoría, sirve para reforzar los graves y ofrecer una experiencia más contundente. En la práctica, es justo lo contrario de lo que necesita un buen auricular.

El grave sube de una forma exagerada, el sonido se vuelve más pesado y aparece una sensación de bola bastante desagradable. No aporta calidad, no aporta definición y no hace que la música suene mejor. Solo hace que todo suene más hinchado.

Y lo peor es que, en determinados momentos, puede llegar a distorsionar incluso a volumen medio. Eso, en unos auriculares de una marca como Sony, es difícil de defender.

Sonido: mucho golpe, poca claridad

No voy a desgranar todo el apartado sonoro porque en el vídeo se explica con más detalle, pero la idea principal es clara: estos auriculares no suenan bien.

La escena sonora es muy pobre, la separación estéreo queda bastante limitada y los instrumentos no tienen una colocación clara. Todo tiende a sonar apelotonado, como si el grave estuviese constantemente invadiendo el resto de frecuencias.

Los agudos quedan apagados, los medios pierden presencia y las voces se ven claramente perjudicadas. Si escuchas música con instrumentos reales, voces femeninas, guitarras, pianos o grabaciones con cierta riqueza, estos auriculares no ayudan precisamente a disfrutarla.

El modo menos malo parece ser el de refuerzo de agudos, precisamente porque recorta parte del exceso de graves y deja respirar algo más al resto del sonido. Pero incluso así, el resultado sigue lejos de ser convincente.

Para quién podrían tener sentido

Sinceramente, para muy poca gente.

Quizá solo tendrían sentido para alguien que quiera graves exagerados por encima de cualquier otra cosa y no le importe perder claridad, detalle, equilibrio o naturalidad.

Pero si buscas unos auriculares para escuchar música con un mínimo de calidad, no son una buena elección. Si te importan las voces, la escena sonora, la separación de instrumentos o simplemente que el sonido no esté emborronado, mejor mirar otra cosa.

Mira el análisis completo en vídeo

Este artículo resume el problema general, pero en el vídeo completo se entiende mucho mejor hasta qué punto el modo ULT condiciona el sonido.

En el análisis puedes ver la construcción, comodidad, cancelación de ruido, autonomía real, prueba de micrófono y, sobre todo, una explicación más detallada de por qué estos auriculares decepcionan tanto en calidad sonora.

Si estabas pensando en comprarlos, te conviene ver el vídeo antes de gastar el dinero.

Conclusión

Los Sony ULT Wear son una decepción. Tienen cancelación de ruido correcta, un diseño práctico y algunas funciones interesantes, pero todo queda enterrado bajo una firma sonora excesiva, torpe y mal equilibrada.

El modo ULT no mejora la experiencia: la empeora. Añade graves de forma absurda, ensucia el sonido y convierte la música en algo pesado y poco definido.

No los recomiendo. Ni siquiera como opción “divertida” salvo que únicamente busques bajos descontrolados y no te importe sacrificar prácticamente todo lo demás.

 

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